miércoles, 29 de agosto de 2012

Había pasado por esa casa incontables veces, miraba para adentro melancólica, e imaginando una vida con el, dentro de ella.
Una casa sencilla, pintada de blanco con ventanas verdes, un pequeño jardín en el frente, y una idea de un gran jardín por detrás.
Imaginaba un piano, a ella sentada tocándolo y el a su lado, escuchando la melodía.
Era extraño como esa casa era similar al amor que alguna vez sintió.
Había pasado por esa casa incontables veces, sin antes prestarle atención.
Lo cierto es que no fue amor a primera vista, lejos estaba de ello, sino que se enamoro en consecuencia de muchos años de amistad. Duro poco, pero fue intenso, sin poder diferenciar a su amigo de su amante.
No podía culparlo a el, simplemente al tiempo.Ya dos años pasaron, y le costaba trabajo acordarse de sus ojos, o de sus besos, o el porque lo había amado.
Había pasado por esa casa incontables veces, y ahora, la estaban demoliendo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario